29/5/2013

Pronun. de Solid. con Néstor Kohan Miembro acad. de la Cat. Libre “Marx, ese desconocido”

Pronunciamiento de Solidaridad con el compañero
Néstor Kohan
Miembro académico de la Cátedra Libre “Marx, ese desconocido”

El pasado 24 de mayo del presente año (2013), el compañero docente, revolucionario, teórico marxista, Néstor Kohan, militante por años dentro de las filas del campo popular en Argentina y América Latina, publicó un texto titulado “Las amenazas, la cultura y la  coordinación represiva”, dando cuenta de las reiterantes ocasiones que ha tenido que lidiar con los llamados controles en los viajes que hacía por América Latina.

Los que andamos en este “mal negocio” (para los capitalistas) de recurrir al amor por los pueblos del mundo, aquellos pueblos vejados por un sistema que cada día arrincona más hacia los barrancos del ancho capital, sabemos que las amenazas vendrán siempre y más cuando de trabajo revolucionario se trata, cuando el trabajo revolucionario real y sincero da sus frutos dentro de los más necesitados.

El compañero Néstor Kohan con quien se ha empezado a concretar trabajos concatenados a nivel teórico, ha aceptado nuestra invitación para formar parte de la junta académica de la nueva Cátedra Libre “Marx, ese desconocido, inaugurada recientemente en Lima, Perú (Cátedra que por cierto viene siendo reconocida por la Cátedra Internacional Marx, de México, donde nos representa nuestro  hermano peruano Camilo Valqui).

Marx, ahora sí Marx y no sus malos “traductores” neo positivistas,  avanza por América Latina.
En “Las amenazas, la cultura y la  coordinación represiva” (ubicado en el siguiente enlace:http://marxismocritico.com/2013/05/24/las-amenazas-la-cultura-y-la-coordinacion-represiva/), Néstor Kohan narra sucesos donde la derecha mundial trata de sembrar vinculaciones innecesarias, desde la creación de páginas webs, control en aeropuertos, chequeo de equipajes, etc. Escenas repetitivas cuando, de amedrentar se trata, a personajes que en su prédica vienen señalando un camino ajeno a los heredados por las burguesías imperialistas.

Ernesto Guevara, el Comandante heroico, señalaba en su mensaje a la Tricontinental  (texto más conocido como “Crear uno, dos, tres, muchos Vietnam”), que la lucha cada día sería más fuerte, más dura, que el enemigo nos trataría de abatir en nuestros lugares más cercanos, más familiares, nuestra tenacidad consistía en saber afrontar tales circunstancias sin desfallecer.

 En esta parte de América Latina, el Perú, el despedido dirigente de TOPY TOP, Huber Albujar Pardo, fue encarcelado por varios días para tratar de amedrentarlo, absuelto judicialmente pero aún con obligación de brindar declaraciones periódicamente, o el compañero Wilfredo Saavedra, que está al frente de las luchas por una minería responsable, que fue tratado duramente por las fuerzas represivas del actual gobierno ollantista, acusado y catalogado con innumerables adjetivos, debido a que ha señalado que el actual gobierno obsoleto ha traicionado el programa que presentó en su campaña electoral o nuestro compañero, Magno Ortega, activista bolivariano y dirigente popular ayacuchano, recientemente detenido al regresar a su Patria. Los gobiernos alineados con la coyuntura capitalista internacional, no temen echar soga a los personajes que “desestabilizan su armonía empresarial, económica”, explotadora.

Con respecto a la lucha en Colombia,  bien señala Néstor Kohan, que el tener una posición definida con respecto a la lucha colombiana, no te hace “ideólogo”, “promotor”, “agente”, de los grupos alzados en armas por casi más de 50 años.

Dentro de la cátedra Marx, las luchas en los eslabones débiles, es un tema importante, y puede haber una discusión de análisis, pero podemos afirmar que el país más atacado por el imperialismo norteamericano e internacional es Colombia; y haciendo paráfrasis al texto de Guevara sobre Vietnam, en  Colombia estaría pasando lo mismo.  Rincón de nuestra Patria Grande americana donde las fosas comunes son el pan de cada día, donde el asesinato a líderes campesinos que protegen sus tierras es común, donde asesinar niños como daños colaterales es noticia de ayer, hoy y siempre; por eso estamos al tanto de las negociaciones de paz entre el Gobierno y la guerrilla colombiana, esperanzados en que el proceso siempre juegue al favor de los más necesitados. Colombia representa actualmente un puntapié en las canillas del imperio, soportar años de guerra con campos minados, dirigentes asesinados en todas las fronteras colombianas, nos hace estar al tanto de lo que ocurre en un país que lleva el signo de la insurgencia.

Referirnos en discursos sobre este proceso, como señala  el escritor cubano Roberto Fernández Retamar, no nos hace terroristas, más bien, es preciso señalar, incorporar cada día sin temor en nuestro vocabulario insurgente, que la lucha en Colombia es una lucha digna de ese pueblo.

Para el imperialismo, la labor ejecutada hasta estos días de parte del compañero Néstor Kohan, es una labor que crea crítica y renovación en la lucha práctica y teórica por la revolución. Sus varios libros publicados virtualmente y físicamente, su conocimiento del marxismo y aportes a la vertiente latinoamericana, van aportando al camino innumerables frutos, por estos detalles la práctica heredada de los mecanismos fascistas de antaño, siempre estará presente.

Nos queda señalar, y de seguro Néstor Kohan pensará igual, que estos sucesos aparte de no ser paranoia, ni simples objetos del azar, vienen siendo vigilados por burguesías locales y mundiales que tampoco logran el objetivo de amedrentar la posición y métodos que uno usa para lograr nuestro objetivo: el socialismo para la patria grande, todo lo contrario, acrecientan más las ganas por trabajar, organizar, crear lazos de unidad, para cumplir la utopía que ejemplos como el “Che”, Javier Heraud, Guillermo Lobatón, Luis de la Puente Uceda, Santucho, Sandino, Fonseca, Tomás Borge y Camilo Cienfuegos, y tantos más héroes de carne y hueso que nos heredaron la responsabilidad de continuar y mejorar sus huellas azules.

Ernesto Montero Campos
Cátedra Libre “Marx, ese desconocido” –Perú
Editor revista “Rumi”

21/12/2012

CON HERAUD QUE NADIE SE META/respuesta a Hinostroza

CON HERAUD QUE NADIE SE META


TUS GUSANOS HARÁN PROTESTA

Entre pardos comensales
Tus huesos viejos y carcomidos
Son parte del menú
De aquella derecha que se sirve seguido el postre


A menos de 30 días de celebrarse un año más del nacimiento del poeta Javier Heraud, ilustre gorrión que entregó su vida para el ejemplo de las luchas populares. Militante de la poesía y la revolución, su vida sigue latente y enseñando a las presentes generaciones. Por eso mismo, un partido diferente a los demás, como es el PARTIDO DE LA TERNURA DEL Perú, lo tiene como un referente. Siendo parte importante de la creación literaria que enfoca al amor y la revolución.

El día de hoy, el poeta Juan Cristóbal en su página de facebook, comentaba que de casualidad al poner en google el nombre del poeta, encontró un comentario sobre Javier Heraud en entrevista de agosto del presente año que ya se va, al escritor o puede ser “escritor” Rodolfo Hinostroza.  En su libro “PARRARAYOS DE DIOS, Crónicas de poetas”, el “escritor” intenta, porque a eso dedicado toda su vida, denigrar al poeta, al mejor de los gorriones, Javier Heraud. Ya en la revista CARETAS, mayo del 2010; intentaba desmitificar al mito del poeta que pronosticó su muerte física en un río. Su hazaña aún no completa la acaba de imprimir en su libro, para así formar parte completamente de esa literatura magalystica, chollywodensa y farandulera. Un escritor de algún nivel reconocido debido a su alzheimer literario y social cae en aquella literatura de rating barato, de escritura denigrante.

Ya en el 2010 planteaba que nuestro poeta era un “burgués guerrillero”, un patita de la clase alta que  por su complejos se metía a la guerrilla del ELN para demostrar a todos y todas que era un hombre en todo sentido, para desmitificar las burlas que según este “escritor” el poeta recibía en sus años mozos. Para hablar de Heraud primero hay que limpiarse las manos, el alma y la vida; no basta con alcanzar cierta edad para que tus comentarios sean válidos y acertados, la edad a veces demuestra babosería y mariconada incluida. Burlarse de la aventura, en el buen sentido de la palabra, y la heroicidad de uno de los mejores poetas de la patria grande, que a sus cortos 21 años sobrevivió a más de una veintena de balas.

La historia guerrillera de Heraud fue corta, como la fue del cura colombiano Camilo Torres, que entendió también a su corta edad y con un futuro brillante que a muchos les sería difícil obviar: la fama, fortuna, buena cama, ducha caliente, doctorados y premios, libros publicados y entrevistas tras entrevistas. Ambas vidas quizás tengan mucho en común, como la puede tener también con el poeta salvadoreño Roque Dalton, que en el oficio difícil de la poesía se asentuó en esa clase de poetas enemigos, no en la de los payasos y sirvientes; sino en la poesía enemiga, enemiga acérrima del sistema en que se vivía, se vive. Que el poeta haya caído en su primera batalla no pronosticada, a nadie le incumbe; incumbe si su ejemplo, su historia, sus pesares, sus poemas, su pensamiento vivo que nos recalca en la cara que tenemos más edad que él, que el sistema sigue de pie y la división nuestra cada día es tan amplia. Que nos abofetea con sus años y con su rebeldía, con su amor por el río, los pájaros, lo más sencillo de la vida.

Con Javier Heraud que nadie se meta, y no porque sea un dios guerrillero burgués para Hinostroza, sino básicamente porque representa la franqueza en la lucha contra un sistema que no vacila en disparar si te rindes, en acuchillar niños con pobreza y desnutrición, con incendio en sus heridas diariamente. El comentario de Hinostroza dispara para este lado, para los que lo vieron morir, para los que luchan a diario con su cara en las camisetas; dispara para este lado que acusa a la muerte el vuelo de tan grande amigo. Hinostroza dispara para este lado, y quizás sea entendible por su condición de clase; como se dice por ahí en las leyendas suburbanas: TU CONDICION DE CLASE SIEMPRE PREDOMINA. Dispara pero no da en el blanco. Su libro ya se sabe a quienes responde.

A pocos días, de que Heraud sea recordado, hablar de él significa no encorvar el lomo y lanzarse a la arena que Dalton eligió. Que no es fácil, no lo es. Mezclar poesía y militancia subversiva nunca lo ha de hacer, pero si es necesario en tiempos de fin de mundo, en tiempos en donde la pobreza es recurrente y el sistema ajusta más la soga.

Es hablar y recordar los ejemplos de Heraud, Dalton, Ojeda, Juan Ramírez Ruíz, Oquendo y Romualdo; de Tomás Borge y Fonseca, del Che y Puente Uceda, de Sandino y todo los pueblos de América, que sufrieron y sufren. Es estar siempre al lado de los explotados para erradicar de la tierra a los explotadores. Es así que la poesía ha de estar alegre, mientras tanto nos toca una poesía alegre y combativa; no hay más.

Por último me sumo al llamado de atención que hace el poeta Juan Cristóbal a los amigos de Heraud como Arturo Corcuera, Héctor Béjar, Gustavo Gorriti, Alaín Elías, y demás; que no han respondido ni parecen mostrar alguna respuesta. La solidaridad desde ahora debe traspasar fronteras.    





PALABRAS DE JUAN CRISTOBAL EL DIA DE HOY:

CONFESION TARDIA: DEFENSA DE JAVIER HERAUD. A propósito de la reciente muerte de un poeta del 60, estuve revisando, a través de Google, sobre su vida y poemas y me encontré una defraudante sorpresa: Rodolfo Hinoztroza, el mismo que en un evento literario en Chile, avalado, entre otras instituciones, por la Marina chilena, leyera unos poemas en el “Huáscar” y dijera “El pasado es ceniza”, a lo que le respondí con un artículo (“El pasado no es ceniza”) que me publicaron en Chile, ya que aquí algunos diarios no lo aceptaron, había publicado en varios blogs y en la revista “Caretas” (como pueden ver en google), varios artículos de una bajeza insoportable contra el poeta y guerrillero Javier Heraud. Decía, entre las varias arbitrariedades que lindaban en la soberbia y egocentrismo, que Javier había sido el primero que había sufrido de “bulling” en el país y por eso su carácter, y lo trataba “del pobre Javier”. En Caretas lo trata de “burgués guerrillero”. Al conocer todo esto siento una profunda vergüenza intelectual y militante. Y no comprendo cómo los amigos literarios de Javier, como Arturo Corcuera, Antonio Cisneros, Mario Razzeto, Reynaldo Naranjo, Marco Martos y otros no le enrostraran a Hinoztroza, en su momento, su malévola y perversa actitud. Y cómo tampoco lo hicieran sus amigos militantes, especialmente Héctor Béjar, Gustavo Gorriti (que colaborara en el ELN) y otros. Me parece verdaderamente inmoral esta actitud que la siento en carne propia y de haberla conocido, lastimosamente, tarde.

Viernes 21 diciembre 2012
ERNESTO MONTERO CAMPOS
Partido de la Ternura del Perú

13/11/2012

Art:Cristian Gillen, James Petras, el posmodernismo y el posmarxismo/


Cristian Gillen, James Petras, el posmodernismo y el posmarxismo
Lectura de un libro que merece el corazón afilado, de Cristian Gillen
“Del Neostalinismo al Postmarxismo”

Por Ernesto Montero Campos


A Cristian Gillen y Gustavo Pérez
por seguir creyendo en los bellos cuentos de Marx



La política de izquierda a nivel nacional y mundial ha tenido sus variantes, cada día son muchos los que desean que tal trinchera se pervierta y claudique en sus postulados; con el pretexto de que la lucha de clases no existe y que estamos bajo un periodo de paz, los trabajos bajan de intensidad y de color, pasando del rojo granate al rosado que todos toleran. Moderación es el término que actualmente se usa para evitar la confrontación directa y camuflarse en ideologías que han deteriorado avances para el poder popular, con fantoches de marxismo y supuesto apoyo a las luchas populares, la izquierda mundial debe llegar cada día más a una rigurosidad que elimine de sus filas a aquellos que quieren llenar de quitina el proceso denominado: revolución. Es en el “Discurso al Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes”, donde Ernesto Guevara de la Serna manifestó (y debemos tener en cuenta), que “La moderación es otra de las palabras que les gusta usar a los agentes de la colonia, son moderados, todos los que tienen miedo o todos los que piensan traicionar de alguna forma  (…) El pueblo no es de ninguna manera moderado”.  Después de observar el actual proceso político peruano, en donde la traición y el acomodo al proyecto neoliberal del actual presidente militar Ollanta Humala, cabe reconocer a los supuestos agentes coloniales y profundizar más en un análisis real y concreto dentro de las filas revolucionarias.

La izquierda peruana - incluidos los grupos alzados en armas, juntamente con sus iluminados repliegues estratégicos, tácticos y más-, olvidó su lucha frontal contra el imperialismo, dejando libres sus posiciones, obsequiando al enemigo un pueblo agotado, pero con harta militancia muy pequeñita, la que aprendió a sobrevivir en la tierra del lobo, en la fauna abusiva, en la jungla de cemento para unos pocos y barro para muchos. La olvidaron en definitiva y trataron de camuflar sus rebeldías en ideologías alternas, en organizaciones ajenas a un proceso radical, renegando así del socialismo y comunismo que defendían. La mayoría claudicó y muchos los vemos en aquellos grupos caviares sonriendo y convirtiéndose así en títeres del capitalismo mayor.

James Petras señala en un artículo: “la lucha actual no es entre las clases en las fábricas, sino entre el Estado y las clases desarraigadas en las calles y los mercados, desplazadas del empleo fijo y obligadas a producir y vender y a soportar los costos de su reproducción social. La integración al mercado de explotadores de élite y compradores medianos y pequeños tiene su contrapartida en la desintegración de la economía interior, industria local, pequeñas granjas con su concomitante desplazamiento de productores o al extranjero”. Los organismos actualmente le hacen el juego al gran monopolio, es decir, al gran capital, no se les otorga ninguna ventaja a las clases humildes sobre las clases pudientes, se prefiere la limpieza y el supuesto orden de las grandes multinacionales y negocios grandes, donde el que más ingresos tiene puede adquirir. Cabría también preguntarse si los que son cómplices abiertos de la globalización neoliberal integrarían el lado izquierdo de la lucha, o ya estarían asumiendo su verdadera posición de clase. Se vive en un sistema que ahorca al más pequeño, que en vez de darle alternativas de emancipación y libertades para negocios locales, se les arrastra al submundo sin importar sus problemáticas y organizaciones que van forjando. Son aquellos espacios donde el trabajo revolucionario debería también llegar.


Y pasando al punto de las ONGs, aquellos Organismos No Gubernamentales supuestamente. Estos organismos aparecieron en los años 60, radicándose más en los 70 y en los 80 por toda Latinoamérica y demás continentes en ebullición capitalista pero con bastantes gérmenes de rebelión. La misión central de estas organizaciones hasta la actualidad es apagar las pequeñas chispas de inconformidad con el sistema que impera en el globo (globalización). Las ONGs entraron como ayuda humanitaria ante los genocidios auspiciados por sus propios jefes: el FMI, el BID, BM y demás organismos pro-estadounidenses; mostrando como táctica su lado “amable” en la ayuda ante las ciudades empobrecidas, llevando campos de supuesto desarrollo económico, implementando sus necesidades con maquillaje perecedero logrando paliar así sus necesidades. Pasando así ser mejor vistas por la izquierda, pasando al bando del campo progresista. La misma realidad pasó en el Perú. Los compañeros desmitificando el mito del Che Guevara de austeridad, empezaron a sintonizar con el legado de las ONGs y cambiaron su lucha encarnizada contra el imperio, por pequeñas luchas que cada día armonizaban más con el sistema neoliberal. Y es ahí donde entra a tallar el Postmarxismo.

Cristian Gillen, James Petras y El Postmarxismo

Cristian Gillen es un compañero marxista peruano, que en toda su vida a luchado por un marxismo que rescata la esencia de  la teoría de Marx, la única que en verdad beneficia al proletariado o pueblo en general: las relaciones sociales de producción, contradiciendo a los que defendían y siguen defendiendo desde la época de Marx a las fuerzas productivas. Gillen en un artículo titulado “El pensamiento posmarxista  y la coyuntura política peruana”, señalaba:

Entre los defensores más notorios del reformismo, podemos mencionar a Bernstein, representante eminente de la Segunda Internacional. Bernstein pensaba que en un capitalismo reformado se podía lograr un desarrollo que beneficie a todos y, por lo tanto, era posible alcanzar justicia y libertad”

Y

“En su tiempo, Mariátegui tuvo que enfrentar de manera decidida a socialistas apócrifos como Max Eastman y Henri Le Mann, que en nombre del lenguaje y el psicoanálisis, querían superar los señalamientos de Marx con respecto a sus categorías centrales como las clases, el valor, entre otros, a fin de lograr un capitalismo homogéneo, libre de contradicciones.”

El reformismo fue duramente atacado en la época de Marx, Lenin y Mariátegui, sin mencionar al combate ideológico que mantuvo Ernesto Guevara en los años del 62-64, en pos de un hombre nuevo frente a tanta postura caduca y determinista, y los que mantienen diferentes marxistas hasta la época. Bernstein, mencionado por Gillen sería uno de los abuelos de los electoreros y parlamentaristas de la actualidad, que luchan en busca de su beneficio propio.

El postmarxismo en palabras fáciles por James Petras es “una posición intelectual de moda con el triunfo del neoliberalismo y el retroceso de la clase trabajadora (…) son ex -marxistas cuyo punto de partida es una crítica al marxismo e intenta proveer una teoría alternativa o al menos una línea aceptable de análisis”.

Los postmarxistas renegando así de su pasado, denominando fracasos a las experiencias socialistas: china, rusa, corea, Centroamérica y demás: “los postmarxistas confunden el comunismo soviético con los movimientos socialistas democráticos populares en América Latina”, James Petras. Experimentando diferentes catarsis se lanzan en contra de toda lucha y revolución, porque las revoluciones o intento de ellas siempre acaban mal y plantan a su vez gobiernos dictatoriales, que para ellos no existe la lucha de clases y niegan procesos democráticos de izquierda porque pudieran tener un tinte dictador y tirano. Alejan su pureza del manto rojo del comunismo, para no ensuciar su ideología moderna. Son algunos señalamientos que acompaña al postmarxismo actualmente.

 Actualmente dentro de la izquierda peruana, pertenecer a ella es muy sencillo, basta tener dentro de su lenguaje la palabra pueblo, popular y listo. No hay rigurosidad en las filas del pueblo, al menos aún no la hay.

James Petras en su artículo “El postmarxismo rampante. Una crítica a los intelectuales y a las ONGs”, señala “Desgraciadamente, muchos izquierdistas sólo se enfocaron en el neoliberalismo desde arriba y desde afuera (FMI y BM) y no en el neoliberalismo desde abajo y desde dentro (las ONG y las microempresas). Una razón importante para este error de apreciación fue la conversión de muchos neomarxistas a la fórmula y a la práctica de las ONG. El postmarxismo fue el boleto de tránsito ideológico de la política de clases al desarrollo comunitario, del marxismo a las ONG”. Por eso actualmente ver compañeros vinculados a ONGs, trabajando de directores y asesores, de estudiosos en proyectos ONGs no es ya un vacío, ni un parecido a lo irreal; siempre renegando de lo radical, preparándose para las prontas elecciones y aceptando cualquier regalo de donde venga. Estos son los que están afiebrados en el postmarxismo.

Las ONGs sin duda son tan sólo una parte de la encrucijada postmarxista que viene realizando a nivel mundial, sus postulados solamente tratan de confundir y hacer del capitalismo un sistema aceptable. Para cerrar el punto de las ONGs, son ellas (quizás no todas) que han venido desarrollando un capitalismo de zapa, desligando al pueblo de la lucha de clases, inventando rivalidades entre géneros, razas o sexos; olvidando así la lucha frontal que se debe tener con cada burguesía nacional.  Por lo tanto, la lucha en este terreno es importante para renovar los lazos con el pueblo que cada día lo más probable sea su lumpenización o su burocratización, siendo cualquiera de los dos partícipes de la traición a la hora de las papas calientes. Solamente el sastre diferenciaría a cada uno de ellos.

Cristian Gillen y su libro anti-postmarxista

El jueves 22 de este mes, noviembre 2012, se dará la presentación del libro del compañero marxista Cristian Gillen, titulado  “Del Nestoestalinismo al Posmarxismo. Althusser, Laclau, Mouffe, Zižek y Badiou”, en un lugar muy especial: la casa del amauta José Carlos Mariátegui, lugar de arduos debates de la política de izquierda, un lugar que se debe seguir llenando de cultura revolucionaria para el avance revolucionario de toda una juventud que asume militancia cada día más.

El libro sin lugar a duda plantea varios puntos para el debate, que en esa noche y en otras más, porque largo es el camino, se irá discutiendo. Lanza primero una posición antipostmarxista, clave de las hojas internas del libro, donde irá disgregando postulados antimarxistas, empezando por el padre de tal teoría: Louis Althusser, personaje que dividió a Carlos Marx en el “joven Marx” y el “Marx maduro”, catapultando las ideas del joven Marx por falta de ciencia y por ser pura ideología o puro idealismo. Un individuo que para el comandante Che Guevara en palabras de su amigo Orlando Borrego, estaría “fuera de foco”, por dirigir solo su apreciación al Marx maduro y olvidar la filosofía llena de práctica en la juventud de Marx. Claro ejemplo de esa disputa es el esfuerzo de Guevara por rescatar los Manuscritos de 1844 de Marx, y la dura crítica a los manuales estalinistas de la URSS, aquellos “ladrillos”.

Otro debate que tuvo Guevara en contra de los postulados althusserianos, fue con el discípulo y pro estalinista, también francés Charles Bettelheim, un duro partícipe del cálculo económico, de la producción por producción, de los estímulos materiales. Pero pasemos a parte del interior del libro. El libro es parte del camino de defensa del marxismo que Mariátegui iniciaría en su libro “En Defensa del Marxismo”, donde se propone una teoría emancipadora o como diría Gillen: “… este proyecto se diferencia totalmente de lo que se denomina socialismo real, que se caracterizó por consolidar el poder de una nueva clase dominante, la burguesía de Estado”. 

La idea central de todo el libro es ir disgregando las actuales posturas de supuestos marxistas como la del psicoanalista francés Louis Althusser, que “cuestiona las principales ideas de Marx, en especial, la teoría del valor, de las clases y de la transformación capitalista”, escribe Cristian Gillen en la página 2  del libro publicado por Editorial Horizonte. Recordándonos a lo que James Petras denominaba a los postmarxistas, en palabras del compañero Gillen, “esos filósofos plantean mejoras dentro del capitalismo o contribuyen a la despolitización de la clase trabajadora (…)Laclau se contenta con enunciar lo que él llama una en las condiciones actuales del capitalismo global, que consistiría en sólo hacer cambios dentro de éste mediante una mayor regulación del Estado”.

La primera parte, refleja el ir y venir del filósofo francés, Althusser: “Su producción posibilitó la instauración de un neoestalinismo más atractivo para los científicos, técnicos, académicos y estudiantes, que para Althusser eran los agentes centrales para impulsar el marxismo dentro de la nueva modernidad que imperaba en Europa”.

Los procesos latinoamericanos, cada día son más marcados por esta postura postmarxista, cabría ojear un poco el panorama para darnos cuenta hacia donde se dirige el sino de aquellos procesos, sus enfoques de algunos productivistas y cientificistas en las épocas del 80 señalaron sus supuestas derrotas, retrocediendo hacia un capitalismo de Estado, burocrático y alejado del pueblo. Estas experiencias solo significan reflexión, tendrán que ser analizarlas hasta llegar al meollo del asunto, porque las casualidades dentro del ajedrez imperial no existen. El libro de Cristian Gillen es un pretexto más para no desfallecer el corazón en esta lucha a diaria contra un sistema que ofrece sus mejores caras; parafraseando algún libro sagrado: el camino largo y angosto siempre será el más seguro.

Hasta la victoria siempre
Ernesto Montero Campos
Amor_revolucionario@hotmail.com

29/10/2012

Jaime Ramírez Pedraza ha fallecido como Pedro Rojas “su cadáver estaba lleno de mundo”


Jaime Ramírez Pedraza ha fallecido como Pedro Rojas
“su cadáver estaba lleno de mundo”


“Solía escribir con su dedo grande en el aire:
<< ¡Vivan los compañeros! Pedro Rojas>>”
César Vallejo


La exageración en los revolucionarios siempre está presente, en su vida diaria, en sus respuestas, en otorgar créditos a la vida que a veces pega duro y con muchos palos; exagerar al alzar un dedo y pintar ¡Vivan los compañeros, los que viven y luchan, los que caen exageradamente hermosos! Hoy amanecí exagerado y con la pena que deambula fuera de la coyuntura.

Ayer, en horas donde el sol parecía pedirle perdón al tiempo, en un cementerio donde el corazón adjetivaba con rabia, y quizás lejos de sus compañeros el cadáver del compañero Jaime Ramírez acompañado de su padre que no dudo en acompañar a su hijo hacia el otro lado de la vida, que quizá no exista, y que quizá no importe si exista, o como señalaría Benedetti en un poema para el comandante Guevara “sería una pena que no exista Dios”. La pena puede llevarse varios pájaros de un tiro. Situada la melancolía en el pecho, la vida ésta que a veces quisiéramos que fuese tan sólo sueño, no llega a importar mucho. El padre de Jaime, falleció en la madrugada, embargado de pena, el barco que transporta las almas de seguro podría naufragar. La pena de todos los acompañantes desde el sábado es muy grande.

Sin embargo, en Palacio de Gobierno donde Nadine y Ollanta  velan sus logros, sus esfuerzos en los cachuelos al imperialismo, donde lo único que gobiernan son sus metidas de patas, reían, saltaban de alegría porque Quimper salía de su amigable cárcel amparado por un TC que cada día avergüenza; alegres porque sus conqueteos con el fujimontesinismo cada día es mejor, y no hay mejor cortina de humo para solapar la entrada de tropas gringas con firma ollantista, que hablar de indulto para un violador de DD. HH., como lo es y seguirá siendo el dictador Alberto Fujimori. Un preso que la prensa amarillista ha demostrado que vive en cárcel de lujo, que es uno de los ciudadanos “encarcelados” mejor atendido del país. Sin embargo, el juego “gentil” de Ollanta quiso demostrar su lado amable y gentil al llevar al último momento el supuesto “buen favor” y con la autoridad que caracteriza a un gobierno fascista y militar llevar la orden de indulto a la familia de Jaime Ramírez. Ollanta Humala Tasso, obsoleto imitador de fascistas ha demostrado un lado más de su lado inhumano y su juego sucio ante el pedido popular. No sirvió de nada los cientos de firmas, de cartas de adhesiones, artículos y pedidos de diferentes personalidades para así demostrar que el indulto a Jaime era necesario y urgente.

Jaime Ramírez Pedraza, es un compañero que ha fastidiado al gobierno y seguirá fastidiando, es de esos, porque lo sigue siendo, de aquellos hombres que solo el nombre fastidia y fastidia a los gobiernos neoliberales de turno. Hombres que no le temen miedo a los fusilamientos como Pedro Rojas, como Guevara, como Sandino. La altura de hombres se mide en el sentir diario, Ollanta Humala que gobierna para unos pocos, está a la postre de un hombre que en su lucha juvenil, demostró estar al lado de los más humildes. Que es como aquel Pedro Rojas que en plena Guerra Civil Española no duda en levantar su dedo en señal de reto, de vencedor ante los que proponen la muerte y el martirio; así es el compañero que ahora estará en el recuerdo, dependerá de nosotros seguir sus pasos, sus ejercicios de solidaridad y eterna fe en la revolución, en los hombres.

Ayer en el cementerio “Padre Eterno”, llegaron los que no consideran el titular en la prensa, los que no dudan en manchar su currículum vitae con fotos a lado de personajes no tan queridos para la izquierda legalizada y domesticada, los que esperan con el amor vencer a la muerte, los que consideran a la revolución estar en las buenas y en las malas, o solamente estar. Los que no diferencian de clichés políticos, los que aman por los poros y entienden que en una revolución verdadera se triunfa o se muere.

¡Jaime Ramírez Pedraza, presente!
¡Su cadáver está lleno de mundo!