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12 sept 2018

Por sí su pedido se cumple

Reconozco que estar vivo
 tiene que ver con usted
NoRecomendable

Su pedido:
que se me acabe la poesía
y como usted es casi diosa
y yo casi un quijote
                               no escucho al destino
                              oídos caminantes
y el corazón
donde solamente manda es en el amor
no para matar gigantes
ni perdonar las espadas

Su pedido compañera
por si algún día se cumple
va a estar escondido en todo el mar
este cuento sobre /debajo/ al costado/
de una piedra de su parque
en ese verano nunca nuestro
y ese es todo el espacio
en que guardaré
cuando su pedido se cumpla
y respire usted aliviada
porque se le acabaron las rosas
que por cierto le llegará un par la otra semana

porque la quiero
y así sea locura
que su pedido se cumpla despacio

y solo por maldad
porque también
porque también puedo serlo
y esto implica encerrar versos en las parejas de los buses
en esa exageración de quererse y hasta vergüenza ajena dan
ahí guardo mis mensajes
entre esta soledad de mirarlos a lo lejos

Algún día con otro tipo de venganza
voy a cambiar de dirección a las rosas que le llegan / solo porque algún día alguno de estos gestos tiene que necesitar
Y espero para eso

(P

Deporte favorito


Quizás

Mientras
regresa a esta adolescencia
donde te esperé
hecha / toda tú
vestida de poeta
con toda la noche de arcoiris
bufanda en los pies
y todo el azúcar al amanecer

espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

JAIME SABINES